martes, 23 de julio de 2013

La primera señal de nada

Hoy me levanté y marque el teléfono q me se de memoria como 3 veces, sólo tenía un sentimiento feo en el corazón y quería descartar la posibilidad de que mi sueño fuera una realidad.

También debo confesar q marque esperando q las cosas fueran como antes, q el mismo tono de voz me contestara o el saludo cálido me sorprendiera. 

Pero ninguna de las razones fue válida, por q lo único q obtuve fue una grabación indicando por triplicado q el teléfono no estaba disponible y que sugería dejara un mensaje; supongo q lo habría hecho, pero me quede sin palabras. Así q decidí colgar y esperar un poco a q me devolvieras la llamada, pero tampoco paso. 

En ese momento como un mensaje, que honestamente no se de dónde provenía me explico que era hora de dejarte, debo confesar que ha sido la revelación más dolorosa y desgarradora en estos últimos años, por que esta era real, era definitiva, algo o alguien me decía que no podía seguir aferrada a este sentimiento, que ya no existía. 

Corrí aún con el pie lastimado, pensando que respirar airé fresco me haría bien, pero con cada bocanada me ahogaba, quería escapar de la sensación de pérdida, por que no puedo soportar un duelo más cuando no termina el primero y mírame, soy mala para los duelos, me escondo a miles de kilómetros. 

Pensando aún que mi cabeza me había jugado una broma seguí adelante con mi día y me puse a trabajar, entonces recibi un mensaje y mi corazón sabía que todo era mentira, aún existías, estabas ahí para mi, amandome, ¿o no? 

-hola
-hola- conteste y espere impaciente el siguiente mensaje que me diría lo maravillosa que era nuestra relación o que el destino me había jugado una broma.

Después de eso empezó una conversación de cinco líneas donde la quinta fue una instrucción, así, sencillamente pidiendo algo, no fui merecedora de por favores, o cortesías, de te amos o te extraños y ahí me golpeo. 

Y entonces cerré los ojos y sentí, sentí lo caliente, lo frío, los mareos, la opresión, sentí el dolor y por primera vez la necesidad de dejarte ir...  

No hay comentarios.:

Publicar un comentario